Conducir con chanclas

¿Quieres saber si podrás conducir con chanclas este verano?

Ahora que se acerca el verano, y que el buen tiempo nos está haciendo una visita, desde Gestoría Rueda queremos retomar este artículo que escribimos hace unos años en el que dábamos respuesta a:

Una de las preguntas que más nos hacemos en verano, que es si se puede conducir con chanclas o no… Por eso en este artículo queremos arrojar algo de información útil para todos los conductores que os vayáis de vacaciones estos meses.

Y , queremos ampliar un poco más la información que os acercábamos. Lo cierto es que no existe una Ley que prohíba expresamente conducir con chanclas (lo mismo que ocurre para hacerlo sin camiseta, bañadores, etc.), pero sí se puede interpretar de varios artículos del Reglamento de Circulación. Por lo que el agente podrá concluir que dichas acciones están prohibidas y son sancionables.

Y es que, si nos remitimos a los artículos 17 y 18 del Reglamento General de Circulación (RGC): “Los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos” a lo que añadimos en el 18.1, que “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos”.

Conducir con chanclas dificulta la conducción

Ahora bien, desde Gestoría Rueda nos gustaría decir que las chanclas dificultan nuestra conducción y que, además, pueden convertirse en un peligro al volante si se nos enganchan en los pedales. O, si se deslizan y quedan debajo de los mismos, bloqueando dicho elemento imprescindible para conducir.

Y es conducir con chanclas puede afectar a la libertad de movimientos ya que hablamos de un calzado que no está bien sujeto al pie, y puede ocurrir que en una situación de emergencia se desplace o incluso que se suelte de manera  que el conductor se encuentre incapaz de controlar correctamente los pedales.

Según leemos en un artículo de la RACE:

Las chanclas no son un calzado que sujete el pie, por lo que puede desprenderse en cualquier momento y, peor aún, quedarse enganchada con algún pedal pudiendo provocar un accidente. Sin duda, un calzado que no sujeta bien el pie impedirá ejercer la presión correcta sobre el pedal del freno o del acelerador, resta agilidad y aumenta el tiempo de reacción ante un imprevisto.

Por lo que desde esta Gestoría de Madrid, os recomendamos que llevéis otro calzado siempre que vayáis a coger el coche y que evitéis sustos en la carretera.

Por último, cabe decir que además de evitar conducir con chanclas, también tendremos que extender este hecho a las sandalias de verano que no estén cerradas también por detrás y que puedan causar los mismos efectos que las propias chanclas de las que hablamos.

¿Cómo debe ser el calzado para conducir?

Por último, queremos dejaros algunos rasgos que debe tener el calzado para conducir, y que hemos sacado del mismo artículo de la RACE:

-Debe sujetar bien el pie: debe adaptarse al contorno del pie sin dejar holgura.

-Ser flexible para no entorpecer la libertad de movimiento.

– Debe garantizar el agarre: el material de la suela no debe resbalar sobre el pedal. Cuanto más fina sea la suela con mayor precisión transmitirá la fuerza sobre el pedal ante una situación de emergencia. Evita conducir con la suela del zapato mojada porque las posibilidades de deslizamiento son mayores.

– Ser cómodo,  “un calzado ligero para que los movimientos sean ágiles.”

 

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